viernes, 3 de febrero de 2012

y que te puntos suspensivos

Últimamente tengo tentaciones, me empiezo a cansar de escribir con cuidado, me apetece cagarme en algo y tocarme, me apetece decir obscenidades y salpicar, me apetece segregar, humedecer, me apetece transpirar, me apetece ponerme en pie y golpear la máquina y orinar, escupir, morder, dar patadas, apedrear el idioma, joderlo bien, masticarlo y decir lo primero que me venga a la punta de la puta lengua, volverme senil y descubrir el milagro de nombrar, la vida del instinto, la vida de las tres de la mañana y algo de alcohol, la vida de no dormir lo suficiente, vivir rápido, no parar de follar, tener crisis de identidad, ir al psicólogo porque quieres ser un poco feliz y que no te duelan las manos por el frío, eso de enamorarte, estar pegado a alguien con el pelo largo, llorar con películas de mierda porque hay algo dentro que no se llena con los libros, no se llena con trabajar 10 horas, no se llena con jiji jaja, ni con cerveza, ni con escribir putos poemas, los putos poemas que no van a cambiar el mundo ni a limpiar el polvo por mí ni a casarse conmigo y tener hijos y cuidarme, los poemas y los post como este para nada, para quemarlos, para saber que simplemente decir yo es como escupir sobre la alfombra. Hay que joderse.

3 comentarios:

[G] dijo...

se te han debido empañar
las gafas esas de posmoderno
(mmm, joder, sí mmm)
pero tranquilo
es tan necesario gritar
hijosdeputatodos
como callárselo

por que hagas lo segundo
y no guste
no quiere decir que sea menos bueno

Literato morboso dijo...

Qué bueno, en vez de "estar pegado a alguien con el pelo largo", he leído "estar pegado a alguien con el palo largo". Dederías cambiarlo, ¿no crees? XD.

Danilo T. Brown dijo...

:) ambos
dos