domingo, 12 de febrero de 2012

creo que te comprendo

quién cojones cree que me comprende, quién, qué, tenga lo que tenga yo ahora, el poder, la billetera, los 12 cilíndros en V y el mando a distancia universal, quién sabe de qué va todo este no poder, este no saber, este estómago sin hambre, estos dedos que crujen, deseo tener tiempo libre y luego no sé qué hacer conmigo, estoy aquí porque hay que estar, soy un pegote, no hago nada, quiero apreciar y sentir, comerme el mundo, abrir el camino, y no hago nada, para qué moverme, para qué escribir, todo lo hago de mí hacia fuera, del cristal de la ventana hacia el mercado, todo lo que va de mi mano al mundo, la sonrisa, el cumplido, el aplauso, eso que hace que mi cuerpo se hidrate como un niño, lo que puede partirse enseguida en cuanto me sale un mancha, me duele un diente o noto un bulto nuevo que cruzo los dedos por que sea un simple quiste. Todos tenemos infancias difíciles, noches en las que queremos dormir y abrimos un comic de Mortadelo para no pensar, abrazamos a nuestra abuela aunque eso es algo que procuramos hacer lo menos posible, sabemos que nos miran, sabemos que están en el quicio de la puerta. Hago una lista para ver lo que me falta, tacho los regalos, los elogios, tacho los premios, los sueños logrados, tacho llegar a fin de mes, un piso, un coche, salud, lo tengo todo doctor, siempre saco buenas notas, no hay nada más, dónde está eso que no tengo. Paso horas tirado en casa pensando en moverme, pensando en ir a ver la playa, no conozco el puerto, oigo una campana y no me preocupa saber cómo es esa iglesia, el esfuerzo de descubrir lo que no merezco tener. No entiendo la vida, no entiendo por qué tengo que estar aquí. Soy incapaz de vivir dentro. Hago cualquier cosa que haya que hacer para demostrarles algo, yo puedo, yo sé, yo dirijo y controlo, yo lo hago de puta madre, pero, sigo sin entender el sentido, sigo sin verle la ventaja a algo en principio tan sencillo, como no tomarse un bote entero de pastillas.

2 comentarios:

[G] dijo...

si dejas de
cuidarlo
alimentarlo
limpiarlo
prestarle atención

el tamagotchi
se muere

no sé cuánto duran
unas pilas de botón
(a ver si aguantan
un poco más)

isabel bono dijo...

ey
yo tengo
un tamagochi muerto
en un cajón

no huelen mal