lunes, 6 de agosto de 2012

tengo un plan

qué difícil es esto de escribir, escribir bien, es muy difícil. estoy en el sofá de casa, hoy tengo el día libre, le he dado la vuelta al sofá para poder escribir mientras veo llover por el balcón. justo ahora me acordaba de cosas que hacía cuando era pequeño y he empezado a reírme solo. escribir. qué difícil. quiero sacar de dentro la infancia, es decir, lo que uno era cuando no pensaba en otras cosas, quiero decir, cuando uno se preocupaba del examen de mañana, de poder llegar a casa un poco más tarde, sacar al perro, me gusta Gema, me gusta Sara, ¿tienes novia? no no tengo novia, y así. Cuando me compraba las primeras zapatillas con cámara de aire, con suela de gomaespuma, las Puma Impul-sistem para saltar más alto y tocar el aro. llueve, ¿les dije que llueve?¿quién no ha visto El mismo amor, la misma lluvia? siempre lloro con esa peli, siempre lloro al final, cuando Ricardo Darín, escritor, cuentista, crítico de teatro y cine, después de subir y bajar, después de ese amor que consume y después de intentar suicidarse y los golpes, claro, los golpes de estar vivo, pues digo que, cuando al final, Ricardo, hablando con aquella de siempre, la chica del taxi, la chica de la lluvia, la que sí, que no, que sí, que a tomar por culo todo, cuando le dice que lo único en lo que él es experto es en tener miedo, le dice: en miedo, cátedra. Y luego dice que siempre había creído que iba a triunfar, que todo lo que tocase se convertiría en oro, pero que todo lo que toca se convierte en mierda. Justo ahí, ahí, yo me rompo. tengo miedo, señores. lo peor es que las cosas ni se me convierten en oro, ni se me convierten en mierda, las cosas se me quedan como están, lejos, con su forma de cosas que siguen a lo suyo, barrotes, palitos, dvds, trenes que pasan. me veo incapaz de escribir algo interesante, poema interesante, libro interesante. he perdido la chispa, el juego, esto es lo que tiene madurar, que ves que el mundo sigue siendo el mismo, la vida es esto y ya, esta cosa, este hilillo en la ropa, esta lluvia, este sol, este parte meteorológico, comprar fruta, leer El monje que vendió su Ferrari, la vida no es tu casita en la montaña y perros y gatos que te quieren, la vida no es el triunfo y hacerse rico, eso pensabas, tú, serías tú, grande, poderoso, apretarías las manos con firmeza, olerías a cosas caras, y jojojo y tu piscina y tu cesped y por supuesto esa felicidad que siempre te imaginas, pero tu vida es este ruido de obras y estas ganas de ir a no sé dónde.

sin embargo no me conformo. tengo un plan. primero he de aprender inglés en condiciones. empiezo en septiembre.

7 comentarios:

Escala reducida dijo...

"Escribo por el mismo motivo por el que me lavo: porque me lo pide el cuerpo; es sorprendente cómo un gesto aprendido, el hecho de escribir, puede llegar a convertirse en instintivo. Con la música es igual, o tocas o te meas encima. Las manchas de las cosas que amas son las más difíciles de quitar."

Julio de La Rosa

Musa dijo...

Este M mola mucho más. Pero supongo que en estos tiempos debemos aguantar el tipo y asumir las circunstancias. Debe ser eso que llaman "ir tirando". Pero vete a saber dónde, o hasta cuando.

:P

dijo...

mola mucho.

Danilo T. Brown dijo...

Oohhh
aquí estás J

;-)

Danilo T. Brown dijo...

Mi plan o mi post?
:-)

dijo...

everything

pero sobre todo eso de las cosas se me quedan como están, y el hilillo en la ropa y el ruido de obras.

:)

Danilo T. Brown dijo...

gracias

de verdad

:)

como verás por mi forma de escribir reciclo simples post para intentar escribir poemas. No se si lo logro. pero lo intento.