Ir con mi ojo izquierdo a comprar música
no es comprar música
porque dice mi ojo izquierdo
que esto no tiene nada que ver con los pentagramas
ni con lo que te enseñan en el conservatorio
desde los ocho años y dice
que tocar bien un clavicordio o una tuba
no significa un pimiento si conoces el principio y el final,
si no se te pone la piel de gallina
oyendo algo de Glenn Gould
y que si andante con moto
y maestoso y quasi allegro
y una mierda y dies irae
y gloria in excelsis.
Nota: como véis, sigo rescatando poemas de Un ojo izquierdo llamado Danilo T. Brown. Claro que esto voy a dejar de hacerlo ya, porque si no, metería todo el libro en internet y hay que dejar algo para el resto. Lo que pasa es que últimamente no me atrevo a escribir. Mis razones tengo.
jueves, 14 de abril de 2011
miércoles, 13 de abril de 2011
vida cuántica
Las puertas están ahí,
las panaderías,
los pequeños restaurantes
donde cocinan unos noséqué increíbles
con salsa de roquefort y picatostes.
Pauline me invita a comer esos noséqué
en un restaurante que hay cerca de la Plaza de Santo Domingo.
En cuanto nos sentamos me dice
que ayer o antes de ayer,
que vio a Cortázar
comiendo tortellini justo en aquella mesa del fondo,
y se pone muy seria
y dice que sí,
que de verdad,
que era Cortázar,
que estaba ahí,
y que te lo juro,
con barba y gafas de pasta negras
y bebía cerveza
y no paraba de fumar.
Yo hago como que me río de ella
y le digo que no,
que jajaja,
que venga hombre,
y que no,
que no,
que eso es mentira
y le hago una foto con el móvil
antes de que pueda girar la cabeza
o taparse la cara con las manos.
No seas idiota, dice,
de verdad,
de verdad que era Cortázar,
lo dice con la boca llena de queso y palitos de pan,
estoy segura,
puede que acabara de llegar de París o Buenos Aires
o a lo mejor venía de enterrar un paraguas
o de comprar discos de Johnny Carter
y traía los ojos tristes,
no sé muy bien por qué,
traía los ojos
y no dejaba de mirar hacia la puerta del servicio de señoras
y llamaba todo el rato a un camarero
por el nombre de Rocamadour,
pero tú no me entiendes, claro,
porque tú nunca has leído más allá del capítulo 7
y no sabes qué es un Mondrian o un Vierira da Silva
y te da igual si aquí o allí o ahora,
tú quieres pruebas ¿no?
quieres algo definitivo y transparente,
quieres una autopsia,
meter los dedos,
quieres que te diga que dos más dos son cuatro
o que la distancia más corta entre dos puntos es,
porque la gente como tú
es la que siempre le pregunta al camarero
los ingredientes de un plato antes de elegir
o la que necesita todos los papeles
encima de la mesa de su despacho
a primera hora de la mañana
o la que se queda en casa los domingos
leyendo el periódico o planchando sábanas
delante de la tele
o cualquiera de esas cosas
que se supone que uno hace
poco antes de morir.
las panaderías,
los pequeños restaurantes
donde cocinan unos noséqué increíbles
con salsa de roquefort y picatostes.
Pauline me invita a comer esos noséqué
en un restaurante que hay cerca de la Plaza de Santo Domingo.
En cuanto nos sentamos me dice
que ayer o antes de ayer,
que vio a Cortázar
comiendo tortellini justo en aquella mesa del fondo,
y se pone muy seria
y dice que sí,
que de verdad,
que era Cortázar,
que estaba ahí,
y que te lo juro,
con barba y gafas de pasta negras
y bebía cerveza
y no paraba de fumar.
Yo hago como que me río de ella
y le digo que no,
que jajaja,
que venga hombre,
y que no,
que no,
que eso es mentira
y le hago una foto con el móvil
antes de que pueda girar la cabeza
o taparse la cara con las manos.
No seas idiota, dice,
de verdad,
de verdad que era Cortázar,
lo dice con la boca llena de queso y palitos de pan,
estoy segura,
puede que acabara de llegar de París o Buenos Aires
o a lo mejor venía de enterrar un paraguas
o de comprar discos de Johnny Carter
y traía los ojos tristes,
no sé muy bien por qué,
traía los ojos
y no dejaba de mirar hacia la puerta del servicio de señoras
y llamaba todo el rato a un camarero
por el nombre de Rocamadour,
pero tú no me entiendes, claro,
porque tú nunca has leído más allá del capítulo 7
y no sabes qué es un Mondrian o un Vierira da Silva
y te da igual si aquí o allí o ahora,
tú quieres pruebas ¿no?
quieres algo definitivo y transparente,
quieres una autopsia,
meter los dedos,
quieres que te diga que dos más dos son cuatro
o que la distancia más corta entre dos puntos es,
porque la gente como tú
es la que siempre le pregunta al camarero
los ingredientes de un plato antes de elegir
o la que necesita todos los papeles
encima de la mesa de su despacho
a primera hora de la mañana
o la que se queda en casa los domingos
leyendo el periódico o planchando sábanas
delante de la tele
o cualquiera de esas cosas
que se supone que uno hace
poco antes de morir.
domingo, 10 de abril de 2011
gafas de pasta
Un grano, una mota de polvo, una cuchara.
Mi ojo izquierdo no enfoca la realidad,
confunde los letreros, llora, se cierra y abre solo.
Todo lo ve borroso, todo lo ve gris.
No le interesa nada que no esté al alcance de mi mano.
El que pasa por la otra acera ya no es nadie,
cuando voy al supermercado nunca sé a qué pasillo ir,
confundo las ofertas, no ahorro nada,
veo circulitos y líneas
y siempre acabo comprando la mantequilla que no es.
El oftalmólogo me hace pruebas,
analiza lo profundo de mi ojo con sus ojos de metal,
dime qué ves, dime qué ves,
y yo veo y digo

es usted miope, dice,
póngase gafas.
Y entonces mi ojo izquierdo se ilumina.
Mi ojo izquierdo no enfoca la realidad,
confunde los letreros, llora, se cierra y abre solo.
Todo lo ve borroso, todo lo ve gris.
No le interesa nada que no esté al alcance de mi mano.
El que pasa por la otra acera ya no es nadie,
cuando voy al supermercado nunca sé a qué pasillo ir,
confundo las ofertas, no ahorro nada,
veo circulitos y líneas
y siempre acabo comprando la mantequilla que no es.
El oftalmólogo me hace pruebas,
analiza lo profundo de mi ojo con sus ojos de metal,
dime qué ves, dime qué ves,
y yo veo y digo

es usted miope, dice,
póngase gafas.
Y entonces mi ojo izquierdo se ilumina.
miércoles, 6 de abril de 2011
domingos
Mi ojo izquierdo, llamado Danilo T. Brown,
es un fanático de los domingos.
Madruga, parpadea como un reloj,
se viste, me visto, nos vestimos.
El aire de los domingos es ligero y amarillo
como una barra de pan.
Salgo a la calle,
compro el periódico,
pido café con churros,
me santiguo.
La prensa dominical cruje en mis manos
como un pastel de hojaldre.
Mi ojo izquierdo devora titulares,
columnas de opinión, anuncios, crónicas.
Letra caliente y recién hecha.
Pastillas para la tos.
Mi ojo izquierdo vive los domingos religiosamente,
porque el domingo, bendito sea,
es sagrado como una cucharilla de metal.
Me arrodillo, junto las manos.
Cuando estoy en casa escucho el ruido que hacen los vecinos,
los muebles, las voces, un plato que se cae.
Es el ritmo tranquilo de los días de fiesta.
Mi ojo se divierte, escucha, se entusiasma,
mira las musarañas porque es lo que hay que hacer.
nota: este poema, como el anterior, pertenecen al libro "un ojo izquierdo llamado Danilo T. Brown" inédito hasta que algún editor caritativo tenga a bien publicarlo.
es un fanático de los domingos.
Madruga, parpadea como un reloj,
se viste, me visto, nos vestimos.
El aire de los domingos es ligero y amarillo
como una barra de pan.
Salgo a la calle,
compro el periódico,
pido café con churros,
me santiguo.
La prensa dominical cruje en mis manos
como un pastel de hojaldre.
Mi ojo izquierdo devora titulares,
columnas de opinión, anuncios, crónicas.
Letra caliente y recién hecha.
Pastillas para la tos.
Mi ojo izquierdo vive los domingos religiosamente,
porque el domingo, bendito sea,
es sagrado como una cucharilla de metal.
Me arrodillo, junto las manos.
Cuando estoy en casa escucho el ruido que hacen los vecinos,
los muebles, las voces, un plato que se cae.
Es el ritmo tranquilo de los días de fiesta.
Mi ojo se divierte, escucha, se entusiasma,
mira las musarañas porque es lo que hay que hacer.
nota: este poema, como el anterior, pertenecen al libro "un ojo izquierdo llamado Danilo T. Brown" inédito hasta que algún editor caritativo tenga a bien publicarlo.
martes, 5 de abril de 2011
cómo mirar
Lo que escribo cuando viajo en tren,
el ir y venir de la vida,
el pasarnos lo que nos pasa,
el cáncer de colon,
el padre que te ayuda con la mudanza,
la madre que te llama por teléfono,
la abuela,
ay qué pena mi hijo que te quiero mucho aféitate,
la novia que abandonamos,
el niño que llora en su habitación,
mi sobrino de 6 años,
mi sobrino de 12 años,
la Wii,
la PSP,
la Nintendo DS.
Mi ojo izquierdo busca la normalidad,
la inmundicia de la fotocopia,
el trabajo modesto,
los 12 colores de una caja de Plastidecor.
Descubrir lo que otros ojos no,
lo que otros ojos nunca.
Las casas que veo desde el tren son blancas.
Casas blancas de pueblo con gente de pueblo
que es gente que sabe cuándo va a llover
y para qué sirve una espátula y un hatillo de leña.
Un horno de pan. Una alpargata.
Me gustan las hogazas de pan y el olor a jabón Lagarto.
El calor de las ascuas del brasero.
Me da vergüenza darle la mano a mi abuela,
me da vergüenza mirar con el ojo izquierdo
mientras digo la verdad.
nota: poema basado en el texto de otro blog mío que por ahora no actualizo:
miojoderecho.blogspot.com
el ir y venir de la vida,
el pasarnos lo que nos pasa,
el cáncer de colon,
el padre que te ayuda con la mudanza,
la madre que te llama por teléfono,
la abuela,
ay qué pena mi hijo que te quiero mucho aféitate,
la novia que abandonamos,
el niño que llora en su habitación,
mi sobrino de 6 años,
mi sobrino de 12 años,
la Wii,
la PSP,
la Nintendo DS.
Mi ojo izquierdo busca la normalidad,
la inmundicia de la fotocopia,
el trabajo modesto,
los 12 colores de una caja de Plastidecor.
Descubrir lo que otros ojos no,
lo que otros ojos nunca.
Las casas que veo desde el tren son blancas.
Casas blancas de pueblo con gente de pueblo
que es gente que sabe cuándo va a llover
y para qué sirve una espátula y un hatillo de leña.
Un horno de pan. Una alpargata.
Me gustan las hogazas de pan y el olor a jabón Lagarto.
El calor de las ascuas del brasero.
Me da vergüenza darle la mano a mi abuela,
me da vergüenza mirar con el ojo izquierdo
mientras digo la verdad.
nota: poema basado en el texto de otro blog mío que por ahora no actualizo:
miojoderecho.blogspot.com
lunes, 28 de marzo de 2011
en debiéndome ir a dormir
mi vida es un no saber qué ni para qué, mi único objetivo es que siempre haya comida y agua en el cuenco naranja (comida) y en el cuenco blanco (agua) que utiliza mi gata para comer y beber cuando tiene hambre y cuando tiene sed.
Mi gata se llama Sola.
El cuenco naranja es de plástico, lo compré en una tienda barata con muchos chinos.
El cuenco blanco es un tazón de desayuno que me llevé del anterior piso de alquiler.
Ahora mi gata está durmiendo a mi pies. A veces pienso que es complicado que no se te muera la gata de hambre o de sed. Mi vida es un no saber qué ni para qué.
Mi coche no tiene batería desde hace meses, está aparcado cerca de este piso. Hace muy poco me mudé a este piso, que tiene plaza de garaje, pero la plaza está sin usar porque mi coche no tiene batería y yo no tengo huevos de cambiarla, mantener el cuenco naranja y el cuenco blanco llenos da mucho trabajo.
Además, uno debe sacar tiempo para escribir, leer libros, revistas, periódicos, blogs, facebooks, ver porno, trabajar ocho horas al día, barrer, fregar, planchar, estudiar un master y cortarse bien las uñas.
Y todo esto para no saber el qué ni para qué. A veces pienso que ya es demasiado tarde para todo. El dedo índice de la mano derecha empezó a temblarme hace 2 días. Creo que es un tic causado por el estress y la falta de amigos.
Me voy a dormir.
Mi gata se llama Sola.
El cuenco naranja es de plástico, lo compré en una tienda barata con muchos chinos.
El cuenco blanco es un tazón de desayuno que me llevé del anterior piso de alquiler.
Ahora mi gata está durmiendo a mi pies. A veces pienso que es complicado que no se te muera la gata de hambre o de sed. Mi vida es un no saber qué ni para qué.
Mi coche no tiene batería desde hace meses, está aparcado cerca de este piso. Hace muy poco me mudé a este piso, que tiene plaza de garaje, pero la plaza está sin usar porque mi coche no tiene batería y yo no tengo huevos de cambiarla, mantener el cuenco naranja y el cuenco blanco llenos da mucho trabajo.
Además, uno debe sacar tiempo para escribir, leer libros, revistas, periódicos, blogs, facebooks, ver porno, trabajar ocho horas al día, barrer, fregar, planchar, estudiar un master y cortarse bien las uñas.
Y todo esto para no saber el qué ni para qué. A veces pienso que ya es demasiado tarde para todo. El dedo índice de la mano derecha empezó a temblarme hace 2 días. Creo que es un tic causado por el estress y la falta de amigos.
Me voy a dormir.
sábado, 26 de marzo de 2011
hipocondría
virus
bacterias
polvo
colesterol
barras de autobús
barras de metro
picaportes
tazas de váter
urinarios públicos
monedas
apretón de manos
y el miedo gira
a tu alrededor
como un remolino
que levanta papeles
y bolsas de patatas fritas.
bacterias
polvo
colesterol
barras de autobús
barras de metro
picaportes
tazas de váter
urinarios públicos
monedas
apretón de manos
y el miedo gira
a tu alrededor
como un remolino
que levanta papeles
y bolsas de patatas fritas.
miércoles, 23 de marzo de 2011
instrucciones para irte de alquiler 2
buscar piso buscar apartamento
exterior céntrico idealista.com y un millón de fotos
de bañeras 79 metros buen estado
hay que ir a verlos y llamar copiar
guardar en favoritos olerlos no mirarlos
tocarlos casi todo el mundo vive
y tiene como hormigas por lo menos
una lámpara
de Ikea y yo que aprecio las baldosas
el mármol la tarima
llamar quedar entrar salir medir el ancho el largo el alto
apreciar los agujeritos de la pared lamer el aluminio
de las ventanas caminar contar
perder bombillas pomos puertas las bisagras
una cocina un baño agua caliente
también lo tienes en azul
y lavadora
vivir qué más se puede hacer y ver
la tele en pleno centro histórico
gas natural preinstalación de aire
armarios empotrados aquí y aquí
y aquí pues sí muy bien muy luminoso
creo que por hoy antena parabólica.
exterior céntrico idealista.com y un millón de fotos
de bañeras 79 metros buen estado
hay que ir a verlos y llamar copiar
guardar en favoritos olerlos no mirarlos
tocarlos casi todo el mundo vive
y tiene como hormigas por lo menos
una lámpara
de Ikea y yo que aprecio las baldosas
el mármol la tarima
llamar quedar entrar salir medir el ancho el largo el alto
apreciar los agujeritos de la pared lamer el aluminio
de las ventanas caminar contar
perder bombillas pomos puertas las bisagras
una cocina un baño agua caliente
también lo tienes en azul
y lavadora
vivir qué más se puede hacer y ver
la tele en pleno centro histórico
gas natural preinstalación de aire
armarios empotrados aquí y aquí
y aquí pues sí muy bien muy luminoso
creo que por hoy antena parabólica.
instrucciones para irte de alquiler
buscar piso buscar apartamento
exterior céntrico idealista.com y un millón de fotos
de bañeras 79 metros buen estado
hay que ir a verlos y llamar copiar
guardar en favoritos olerlos no mirarlos
tocarlos casi todo el mundo vive
y tiene como hormigas por lo menos
una lámpara
de Ikea y yo que aprecio las baldosas
el mármol la tarima
llamar quedar entrar salir medir el ancho el largo el alto
apreciar los agujeritos de la pared lamer el aluminio
de las ventanas caminar contar
perder bombillas pomos puertas las bisagras
una cocina un baño no
dos baños
gas natural preinstalación de aire
llevo así más de un mes
parece algo pequeño abre los brazos
también lo tienes en azul
algo más caro
tres dormitorios lavadora
armarios empotrados aquí y aquí
y aquí pues sí muy bien muy luminoso
otro baño otra vez otra cocina
creo que por hoy antena parabólica
portero por favor sería posible no subir otra persiana
magnífico de lujo reformado
no aguanto más renuncio solo quiero
agua caliente y mis dos hijas
vivir qué más se puede hacer y ver la tele
por setecientos euros
doble acristalamiento
triple salto mortal y que le den
en pleno cenro histórico
comunidad incluida.
exterior céntrico idealista.com y un millón de fotos
de bañeras 79 metros buen estado
hay que ir a verlos y llamar copiar
guardar en favoritos olerlos no mirarlos
tocarlos casi todo el mundo vive
y tiene como hormigas por lo menos
una lámpara
de Ikea y yo que aprecio las baldosas
el mármol la tarima
llamar quedar entrar salir medir el ancho el largo el alto
apreciar los agujeritos de la pared lamer el aluminio
de las ventanas caminar contar
perder bombillas pomos puertas las bisagras
una cocina un baño no
dos baños
gas natural preinstalación de aire
llevo así más de un mes
parece algo pequeño abre los brazos
también lo tienes en azul
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tres dormitorios lavadora
armarios empotrados aquí y aquí
y aquí pues sí muy bien muy luminoso
otro baño otra vez otra cocina
creo que por hoy antena parabólica
portero por favor sería posible no subir otra persiana
magnífico de lujo reformado
no aguanto más renuncio solo quiero
agua caliente y mis dos hijas
vivir qué más se puede hacer y ver la tele
por setecientos euros
doble acristalamiento
triple salto mortal y que le den
en pleno cenro histórico
comunidad incluida.
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