lunes, 28 de marzo de 2011

en debiéndome ir a dormir

mi vida es un no saber qué ni para qué, mi único objetivo es que siempre haya comida y agua en el cuenco naranja (comida) y en el cuenco blanco (agua) que utiliza mi gata para comer y beber cuando tiene hambre y cuando tiene sed.

Mi gata se llama Sola.

El cuenco naranja es de plástico, lo compré en una tienda barata con muchos chinos.

El cuenco blanco es un tazón de desayuno que me llevé del anterior piso de alquiler.

Ahora mi gata está durmiendo a mi pies. A veces pienso que es complicado que no se te muera la gata de hambre o de sed. Mi vida es un no saber qué ni para qué.

Mi coche no tiene batería desde hace meses, está aparcado cerca de este piso. Hace muy poco me mudé a este piso, que tiene plaza de garaje, pero la plaza está sin usar porque mi coche no tiene batería y yo no tengo huevos de cambiarla, mantener el cuenco naranja y el cuenco blanco llenos da mucho trabajo.

Además, uno debe sacar tiempo para escribir, leer libros, revistas, periódicos, blogs, facebooks, ver porno, trabajar ocho horas al día, barrer, fregar, planchar, estudiar un master y cortarse bien las uñas.

Y todo esto para no saber el qué ni para qué. A veces pienso que ya es demasiado tarde para todo. El dedo índice de la mano derecha empezó a temblarme hace 2 días. Creo que es un tic causado por el estress y la falta de amigos.

Me voy a dormir.

1 comentario:

Vanity dijo...

Celebro que tu gata Sola tenga los cuencos llenos. Es importante tratar bien a los seres inferiores, sabiendo que probablemente ellos nos sucederán cosa que, sin saber el qué ni el para qué, es interesante como planteamiento (por lo menos para desperdiciar un poco más el tiempo entre porno y corte de uñas).

Yo también te sigo y te enlazo.

Un abrazo,

VD